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Día Internacional de los DDHH – 70 Aniversario

70 º Aniversario de la Declaración Universal Derechos Humanos DDHH

En el 70 º Aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pueblo Saharaui tiene poco que celebrar

El 10 de diciembre de este año 2017, día internacional de los derechos humanos, comienza la campaña internacional, puesta en marcha por la “Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos”, para celebrar el 70º Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aniversario que se cumplirá el  10 de diciembre de 2018.

70 años después de su aprobación, la Declaración -proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París el 10 de diciembre de 1948-, se ha convertido en un hito histórico en la defensa de los derechos humanos, adoptada como un ideal común para todos los pueblos y naciones.

Este histórico aniversario, al que desde CEAS-Sáhara felizmente nos sumamos, constituye una oportunidad inmejorable para realizar un breve -pero trágico- paralelismo entre los 70 años de vigencia de la Declaración, y el amargo devenir del conflicto impuesto al Pueblo Saharaui y la actuación, al respecto, de las Naciones Unidas y el propio Estado Español.

– En 1948, el mismo año de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, mientras en París se celebrara un hito histórico para la humanidad, España, que aún ni siquiera pertenecía a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mantenía su ocupación del Sáhara Occidental.

– En 1963, 15 años después de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la ONU incluyó el Sáhara Occidental en la lista de Territorios No Autónomos, iniciándose, de esta forma, su proceso de descolonización. 54 años después el proceso aún no concluido.

– En 1975, tras el abandono de España -producido de forma traicionera y miserable-, y 27 años después de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Marruecos ocupa militarmente el territorio.

– En 1991, después de 16 años de guerra, el Frente POLISARIO (único y legítimo representante del Pueblo Saharaui) y Marruecos acordaron un Plan de Arreglo, bajo el auspicio de la ONU y la Organización de la Unidad Africana (OUA).

Ese mismo año 1991, 43 años después  de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y en base a dicho Acuerdo, el Consejo de Seguridad de la ONU, creó la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), con el mandato de supervisar el alto el fuego y organizar un referéndum de autodeterminación para asegurar la expresión libre y auténtica de la voluntad del Pueblo Saharaui.

Como es sabido, el referedum sigue sin celebrarse, privando al Pueblo Saharaui de sus derechos más elementales, y siendo, para mayor verguenza de la ONU y del mundo entero, la MINURSO, la única operación de mantenimiento de la paz que carece de competencias para supervisar la situación de derechos humanos en los Territorios Ocupados, debido al bloqueo que el Reino de Marruecos y sus aliados principales (Francia y España) realizan en el Consejo de Seguridad.

– En 2016, 68 años después  de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas condenó a Marruecos por la tortura de Enaama Asfari por no investigar sus denuncias de tortura y malos tratos continuados, uno de los 24 defensores de los Derechos Humanos, condenados a duras penas -incluidas varias cadenas perpetuas-, en el llamado proceso de Gdeim Izik, al término de un juicio injusto, marcado por la consideración de confesiones realizadas bajo tortura.

Mención especial merece en esta breve cronología, la terrible situación de los presos políticos saharauis del Grupo Gdeim Izik, algunos de los cuales, encarcelados en la Cárcel Central de Kneitra, se mantienen en huelga de hambre.

Hoy, tras décadas de ocupación, de detenciones arbitrarias, de juicios injustos, de desapariciones forzadas, de presos políticos, de torturas y malos trataos, en definitiva, de violaciones sistemáticas de los derechos humanos, ¿Qué balance puede hacer el Pueblo Saharaui de la Declaración Universal de los Derechos Humanos?. ¿Y del papel de la ONU?

¿Y del papel de su antigua potencia administradora, qué balance puede hacer el Pueblo Saharaui? No podemos olvidar que el Estado Español, miembro de la ONU desde 1955, mantiene una deuda moral, política, jurídica e histórica con el Pueblo Saharaui por lo que debe trabajar honestamente, sin tapujos ni atajos imposibles, para que se cumpla la legalidad internacional que ampara el derecho de este Pueblo a votar en un referéndum de autodeterminación para decidir libremente su futuro. 

Desgraciadamente el balance es marcadamente negativo, por la inoperancia de las Naciones Unidas -ante la actitud desafiante e ilegal de Marruecos-, por el bloqueo permanente de España y Francia, y por el silencio cómplice de la comunidad internacional.

El pasado mes de marzo, Zeid Al Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señalaba “En tiempos como estos, los derechos humanos son demasiado importantes como para dejarlos únicamente en manos de los gobiernos. También nosotros debemos actuar, en nuestra vida personal, para defender los derechos humanos”. Y ese es el compromiso de CEAS-Sáhara, la defensa de los derechos humanos, en el Sáhara Occidental y en el mundo entero.