Comunicados, Vacaciones en Paz

Día internacional del voluntariado. Gracias, por hacer posible un sueño, gracias, por soñar Vacaciones en Paz

VACACIONES EN PAZ CEAS

Cada 5 de diciembre Naciones Unidas celebra el día internacional para la promoción del voluntariado. Bajo el título “Los voluntarios: primeros en actuar. Aquí. En todas partes”, la campaña de este año 2017 es un reconocimiento a la solidaridad de las personas voluntarias que responden a las llamadas en momentos de necesidad, apoyando a aquellas personas que buscan poder vivir en paz y con dignidad.

Con motivo de tal celebración, desde CEAS-Sáhara queremos trasladar, en esta ocasión, nuestro reconocimiento y gratitud a las miles de personas y familias que hacen posible el programa Vacaciones en Paz, y a todas las Asociaciones de amistad y solidaridad con el Pueblo Saharaui que llevan adelante este programa.

Programa, cosecha de esperanza, del que nos sentimos especialmente orgullosos y orgullosas.

Programa, que representa la enorme solidaridad y firme compromiso de miles de familias con un pueblo hermano, frente a la escalofriante indiferencia de quienes, cada vez que tienen ocasión, se sitúan de parte del opresor marroquí y en contra de la legalidad internacional.

Programa, que ha permitido que más de 100.000 niños y niñas puedan, durante décadas de exilio y refugio, abstraerse de las terribles condiciones de vida impuestas al Pueblo Saharaui en el desierto argelino.

Por todo ello, desde CEAS-Sáhara, con motivo de la celebración el próximo 5 de diciembre del  día internacional para la promoción del voluntariado, queremos deciros GRACIAS, GRACIAS POR HACER POSIBLE UN SUEÑO, gracias por mantener vuestro compromiso con la libertad, la justicia y los derechos humanos para todas las personas, en el Sáhara, y en cualquier otro lugar del planeta.

El próximo 5 de diciembre de 2017, queremos también reiterar nuestro compromiso con el programa Vacaciones en Paz. Desde CEAS-Sáhara, hoy y todos los días del año, como hemos hecho siempre, seguiremos movilizando –con orgullo, dedicación y responsabilidad– todos los recursos necesarios, junto a las autoridades saharauis, a favor de un programa que encarna como nada en este mundo la solidaridad entendida como la ternura entre dos pueblos hermanos, contagio afectivo que ha movilizado a miles de familias, y a decenas de Asociaciones, a favor de la justa causa del Pueblo Saharaui.

Como dijo Eduardo Galeano, gran amigo del Pueblo Saharaui, estas pequeñas acciones “Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable.”