Opinión

Las patrañas de Marruecos

No es la primera vez, ni será la última, que Marruecos acusa al Frente Polisario de tener vínculos con grupos armados considerados en algunos casos como grupos terroristas. Ha dicho que el Movimiento de Liberación Nacional Saharaui recibió apoyo de los “Vietnamitas”, de los “Gadafistas”, que tenía en su filas comunistas y asesores cubanos, que estaba relacionado con Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI)… Y ahora ha llegado el turno de Hezbollah. Es la estrategia del majzén. Es de broma si no fuera por el eco que recibe de algunos países, dispuestos a utilizarlo como aliados en otros lugares lejanos de este conflicto.

Marruecos, desde hace más 40 años inventa fantasmas para intentar ganar apoyos a su ocupación del Sáhara Occidental y, de acuerdo a diferentes circunstancias regionales e internacionales, intentar “desprestigiar” la justa y pacífica lucha del Pueblo saharaui por su libertad e independencia. Marruecos quiere eludir el proceso de negociación con el Polisario instado por el Consejo de Seguridad en su Resolución 2414 el pasado 27 de febrero, no quiere negociar una solución justa y sin condiciones previas y no quiere asumir el plazo de seis meses de prórroga de la MINURSO para que culmine el proceso de descolonización del Sáhara Occidental de conformidad a los principios de la legalidad internacional y la Carta de la ONU.

Marruecos acusa, pero nunca presenta pruebas, sencillamente calumnia; amenazó con mostrar mercenarios durante los años de guerra, pero no hubo ninguno; habló de instructores militares, y tampoco aparecieron, todo ello para ocultar la ocupación militar de un territorio que invadió por la fuerza. En cambio, Marruecos sí que recibió asesoramiento y ayuda de otras potencias para evitar su derrota militar sobre el terreno, como fue la construcción del muro de la Vergüenza, de más de 2.700 kilómetros y con 7 millones de minas compradas o donadas por sus países amigos.

El Gobierno marroquí se ha alineado con la coalición árabe liderada por Arabia Saudí contra Irán, tanto en el frente sirio como en el yemení, donde Rabat ha llegado a enviar aviones de combate y tropas. Los saharauis no tienen que pagar estos disparates para justificar este alineamiento en Oriente próximo, están hartos de mentiras y patrañas para no buscar una solución pacifica y duradera, según el Derecho internacional, a un conflicto de más de 40 años que se mantiene gracias a los apoyos de algunas potencias, en particular Francia y España, que quieren seguir explotando los recursos naturales del Sáhara Occidental.

El gobierno saudita condenó la supuesta injerencia iraní en los asuntos internos de Marruecos a través de la milicia terrorista Hezbolá, que involucra a elementos del grupo Polisario para desestabilizar la seguridad y estabilidad de Marruecos, según la versión de una fuente oficial del ministerio de Exteriores saudita. Este es el objetivo, tú me apoyas allí, yo te apoyo aquí; una estrategia geopolítica que utiliza la legítima lucha del pueblo saharaui como moneda de cambio.

En estos tiempos en que desgraciadamente los radicalismos y el terrorismo internacional son noticia diaria, los saharauis han dado pruebas más que suficientes de que confían en las Naciones Unidas, en el dialogo y en la búsqueda de una solución pacifica: han apostado por la Paz. Sin embargo, los enemigos del pueblo saharaui no escatiman esfuerzos para intentar manchar la resistencia y la lucha del pueblo saharaui.

Las patrañas del régimen marroquí nunca han sido creíbles y ahora tampoco. En un plazo de seis meses Marruecos tendrá que sentarse en unas negociaciones con el único y legitimo representante del pueblo saharaui, el Frente Polisario, para buscar una solución justa y definitiva a este conflicto que dura demasiados años.

Pepe Taboada
Presidente de CEAS Sahara (Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara)