La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) expresa su profunda preocupación por el grave deterioro de la salud del preso político saharaui Naâma Asfari, quien mantiene una huelga de hambre para denunciar su detención arbitraria y la de sus compañeros del Grupo de Gdeim Izik.
Naâma Asfari cumple una condena de treinta años de prisión en la cárcel de Kenitra y lleva más de quince años privado de libertad por su defensa pacífica del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, reconocido por el derecho internacional.
Diversos mecanismos de las Naciones Unidas han concluido que su detención es arbitraria. Asimismo, han denunciado la utilización de confesiones obtenidas bajo tortura y las graves vulneraciones de derechos humanos sufridas por los presos políticos saharauis.
“La alarmante situación médica de Naâma Asfari golpea directamente la conciencia de la comunidad internacional. Resulta intolerable mantener el silencio frente a un atropello que pone en peligro inminente su vida y pisotea los valores más básicos de justicia y dignidad humana”, recalca la presidenta de CEAS-Sáhara, Maite Isla.
CEAS-Sáhara insta a las autoridades marroquíes a garantizar de forma inmediata la atención médica que requiere Naâma Asfari, así como el acceso pleno y regular de sus familiares, representantes legales y organizaciones humanitarias a los centros penitenciarios.
Asimismo, la coordinadora exige la liberación inmediata e incondicional de Asfari y del conjunto de presos políticos saharauis. Al mismo tiempo, reitera la necesidad de que las Naciones Unidas impulsen el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, conforme a las resoluciones y compromisos internacionales vigentes.
Finalmente, CEAS-Sáhara hace un llamamiento a la comunidad internacional para que actúe con urgencia y determinación en defensa de la vida, la dignidad y los derechos fundamentales del pueblo saharaui.
A 13 de julio de 2026.
Maite Isla
Presidenta de CEAS-Sáhara