Portada del sitioPrensa y RecursosAgenda
Descargar en formato PDF
El Frente POLISARIO insta al Gobierno español a no atentar contra la legalidad internacional

El Gobierno de España ha emprendido una verdadera campaña, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, con una clara finalidad: sacrificar al pueblo saharaui.

Durante las últimas semanas, la Ministra de Asuntos Exteriores de España ha tenido encuentros con sus homólogos del llamado "Grupo de Amigos" del Secretario General de la O.N.U., en los que la cuestión del Sáhara Occidental era el asunto de fondo. Y en estos días mantiene reuniones con Ban Ki-Moon y Christopher Ross. Sin embargo, a la vista de las declaraciones de los responsables gubernamentales españoles, no tenemos la menor duda de que esa campaña se dirige, con toda seguridad, hacia una colisión con la legalidad internacional. Esta campaña del Gobierno de España, confirma los peores temores, porque todo parece indicar que los saharauis, nuevamente, van a ser el medio utilizado, sacrificándolo, para alcanzar un fin determinado, que no es otro que el de suplantar la justicia del derecho por la fuerza de la ocupación militar. Se constata así que el Gobierno de España, se aplica con esmero en esa antidemocrática tarea de privar a los saharauis de su derecho a expresarse libremente. Tarea ésta que, visto lo sucedido en Túnez, no encaja en las demandas con que los pueblos del Magreb interpelan a las democracias europeas.

En este contexto, resulta muy ilustrativa la sorpresa de los responsables rusos, en su reciente encuentro con la ministra española. Lo que nos hace preguntarnos sobre qué es lo que habrá dicho España para que Rusia haya preguntado sobre si España ha cambiado su posición respecto del Sáhara Occidental.

El POLISARIO considera que esta actitud del Gobierno de España opera en el sentido opuesto a la legalidad internacional, es contraria al sentir general de la opinión pública española y, además, desoye los requerimientos tanto del Senado como del Congreso de los diputados que, en sendas mociones, habían instado al Gobierno de España a que apoyara la celebración de un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental. Lo cual pone en evidencia que, para las dos cámaras legislativas, existe un concreto interés general de España que, el Ejecutivo, intenta suplantar con otro de signo opuesto.

A nuestro juicio, la insistencia española en adoptar una posición “constructiva” en este conflicto, se revela cada vez más en una posición destructiva porque, esa actitud, destruye los cimientos sobre los que se asienta todo el andamiaje jurídico internacional y atenta contra los principios esenciales de la legalidad internacional.

Esta frenética actividad diplomática pone al descubierto que España está muy lejos de adoptar esa “posición de neutralidad activa” que dice defender y se alinea, con toda nitidez, con las tesis de Marruecos. Incluso llega a falsificar los hechos, imputando al POLISARIO que haya reconocido que la celebración del referéndum sea compleja o que no esté en condiciones de ofrecer un censo para ello.

A este respecto, el POLISARIO, aprovecha la ocasión para desmentir de modo categórico tales afirmaciones y reitera que la única vía posible para alcanzar una solución pasa por dar, al pueblo saharaui, la oportunidad de expresarse en un referéndum libre y transparente.

Por lo demás, se recuerda que no existe ningún obstáculo técnico que impida esa consulta ya que el censo poblacional está completo y obra en poder de los organismos internacionales competentes. Así pues, el único obstáculo que impide que, en el Sáhara Occidental, se lleve a cabo lo que con toda normalidad se ha realizado en el sur de Sudán, es el manifiesto desprecio marroquí hacia esas genuinas formas de democracia que permiten a las personas expresar libremente sus preferencias. Desgraciadamente, se ha visto que Marruecos, para persistir en ese desprecio a la legalidad internacional, cuenta con el decidido apoyo del Gobierno de España.

Finalmente, el POLISARIO, recuerda que el margen de rectificación aún existe, pero no está lejos el momento en que España, perdiendo el tren que lleva a la solución, deje de ser un actor de relevancia en la solución de este conflicto.

Madrid, 25 de enero 2011
Delegación Saharaui para España