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Las ONG desafían al Gobierno: “Cada vez más activistas irán a provocar al Sáhara”

ALBERTO MENDOZA- 01/09/10

El Gobierno español dio ayer por zanjado el incidente con Marruecos por la agresión sufrida el pasado sábado por tres activistas españoles durante una manifestación pacífica en El Aaiún. Sin embargo, el problema puede no haber hecho sino empezar. Las asociaciones pro saharauis han descubierto que la vía más efectiva para situar al Sáhara en el mapa de la opinión pública es provocar a las autoridades marroquíes en los territorios en disputa, y advierten que aumentará el flujo de activistas para “desafiar a Marruecos y denunciar la ocupación militar”.

Japci Marrero, portavoz de los activistas que se manifestaron en El Aaiún (EFE) “Cada vez va a haber más personas que van a protestar al Sáhara, porque es donde más le duele a Marruecos. No quieren que se haga visible que existe un territorio ocupado, todavía sin descolonizar, con una población que sufre una constante violación de los derechos humanos”, señaló a este diario Miguel Castro, secretario general de la Coordinadora Estatal de Asociaciones de Solidaridad con el Sáhara (CEAS-Sáhara).

“Como ya demostró Aminetu Haidar, lo que más le molesta a Marruecos es que se hable de los saharauis que viven en su territorio, que padecen juicios sumarísimos, encarcelamientos y violaciones de su domicilio”, añadió. Así, pese a no tratarse de una estrategia armonizada por los activistas pro saharauis, la experiencia está aconsejando a este colectivo centrar sus esfuerzos en provocar al régimen alauí en El Aaiún, en lugar de concentrar toda la atención en los campamentos de refugiados establecidos en Argelia.

“España no puede evitar que sus ciudadanos viajen allí, y Marruecos tampoco puede impedir la entrada a todos. Deberá buscar otra fórmula para pararlos, porque con golpes y palizas lo único que consigue es mayor repercusión para las demandas saharauis”, afirmó Castro. En efecto, el ejemplo de Haidar, que con una mediática huelga de hambre logró poner a prueba las relaciones entre España y Marruecos, así como recuperar la atención sobre este conflicto generalmente olvidado, ha calado entre los activistas.

Indignación contra el Gobierno español

La propia Haidar criticó ayer al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por “no tener una postura clara”, y lamentó, en declaraciones a Efe, que Marruecos no respete ni al Ejecutivo español ni a los españoles. Con más contundencia, desde CEAS-Sáhara, tacharon de “cinismo” las declaraciones de la responsable del área Internacional del PSOE, Elena Valenciano, quien afirmó que el Ejecutivo “difícilmente puede proteger” a los españoles que se dedican a “actividades que no son legales”.

Y es que los colectivos pro saharauis recuerdan que la soberanía marroquí sobre el Sáhara no está reconocida internacionalmente, por lo que las autoridades de ese país tampoco pueden imponer su legislación. La indignación también fue el sentimiento dominante entre los activistas de SaharAcciones que sufrieron la represión en El Aaiún. A su juicio, el Ejecutivo ha traicionado no sólo al pueblo saharaui, sino al español, al aceptar la versión oficial marroquí, según la cual, las agresiones fueron realizadas por grupos incontrolados, y no por la policía.

Pero las críticas al Gobierno socialista no llegaron únicamente del lado de los activistas. El jefe de Gabinete de Mariano Rajoy, Jorge Moragas, reclamó una “defensa más firme” de la mujeres españolas “humilladas” por Marruecos. “No hay ningún líder occidental que actúe de este modo en la escena internacional, lo que coloca a la política exterior española en una posición excéntrica y alejada de la posición de las democracias más avanzadas del mundo”, sostuvo Moragas a Europa Press.

El Confidencial