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«Cuando regrese, pagaré las consecuencias de mis palabras». Soultana Khaya, activista saharaui

AINHOA CALLEJA - Tolosa | 03/06/10

La Asociación Tolosaldea Sahararekin ha puesto punto final a la campaña Maiatza Borrokan, que a través de charlas y conferencias ha tratado de poner en relieve el problema político y la violación de derechos humanos que sufre el pueblo sahararaui desde hace 35 años. En una de las últimas conferencias contaron con la presencia de Soultana Khaya, activista saharaui y subdirectora de la Dirección del Futuro de la Mujer Saharaui en el territorio ocupado. La joven de 28 años, reside en territorio ocupado del Sahara Occidental, y ha narrado en primera persona su dura experiencia.

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Soultana Khaya cerró las recientemente celebradas Jornadas Saharauis ’Maiatza borrokan’. A.C.

- ¿Cuál es su labor como activista saharaui?
- Además de un problema político debido a un mal proceso de descolonización, el Sahara sufre incesantes abusos y violaciones de los derechos humanos más fundamentales. En este sentido, mi labor y mi responsabilidad se centra en anotar todo lo que sucede a mi alrededor y hacerlo llegar a todo el mundo. Para ello, me pongo en contacto con las víctimas, pero también cuento mi propia experiencia como una víctima más.

- ¿Podría poner ejemplos concretos de los abusos que sufre el pueblo saharaui?
- En mi caso, por el mero hecho de no silenciar la situación que vivimos, he sufrido violaciones, al igual que al menos otras 25 mujeres con las que me he puesto en contacto. Éstas se producen habitualmente en el desierto, y nos dejan allí desprovistas de ropa y en muchos casos malheridas.

- Además de las violaciones, le han dejado otras secuelas físicas...
- La última vez me rompieron el antebrazo en tres trozos y en una ocasión anterior, el 10 de mayo de 2007, durante una manifestación pacífica en defensa de nuestros derechos, me torturaron hasta el punto de extirparme un ojo con un palo. Lo peor es que tardaron 24 horas en atenderme porque los médicos se niegan a atender a pacientes saharauis ’desleales’ al rey de Marruecos. Finalmente me operaron en Barcelona, a donde debo volver cada seis meses a hacer revisiones. Aquel día torturaron a 20 estudiantes más de la universidad.

- ¿Qué sabe de las otras víctimas?
- Sabemos que hay 521 desaparecidos, 75 de ellos mujeres. Los últimos han sido un chico joven de 24 años, que desapareció el 28 de abril y tampoco sabemos nada de una mujer embarazada desde enero. Por otra parte, los últimos 7 detenidos, que iniciaron una huelga de hambre, la abandonaron tras 41 días, porque llegaron a un acuerdo con Marruecos, pero Marruecos una vez más ha incumplido su palabra.

- ¿Cuál fue la causa de estas detenciones?
- Los detenidos son activistas saharauis que viajaron en avión hasta Tinduf para visitar a los familiares que en algunos casos no ven desde hace 35 años, debido al ’muro de la vergüenza’ que construyó Marruecos entre el territorio ocupado y liberado. Ha sido un desafío a las fuerzas marroquíes y les detuvieron acusados de traición al Rey.

- Al regresar al Sahara ocupado, ¿cree que pagará las consecuencias de sus declaraciones?
- Me darán una paliza. Estoy segura de ello. No sólo he estado aquí, también he visitado Suiza y EEUU y mi única dedicación ha sido hablar de la privación de derechos humanos a la que Marruecos nos tiene sometidos, pero no hay ninguna protección para los activistas. Al regresar me cerrarán la casa para que no recibir visitas y si alguien se acerca o habla conmigo también será castigado, de manera física o económica.

Diario Vasco