Portada del sitioPrensa y RecursosAgenda
Descargar en formato PDF
Obama elude el “plan de autonomía” marroquí

EL POLISARIO Y MARRUECOS SE REÚNEN EN VIENA

La última carta del presidente de EE UU a Mohamed VI abre una vía de esperanza para el pueblo saharaui, que lleva 34 años esperando el prometido referéndum de autodeterminación.

Óscar Chaves / Redacción | 22/07/09

Hay silencios que dicen mucho más que grandes declaraciones. Así, la larga misiva que Barak Obama envió al rey de Marruecos en agradecimiento a su felicitación por la última fiesta nacional de EE UU, no habría salido de los anales de la historia del protocolo si no llega a ser por una omisión de bulto. A diferencia de su predecesor, Bush junior, que nunca perdía la oportunidad de halagar el “plan de autonomía” para el Sáhara Occidental de Mohamed VI, Obama ignoró por completo este proyecto, que busca resolver el enquistado conflicto de la ex colonia española otorgando una autonomía limitada al pueblo saharaui bajo soberanía marroquí.

Antes, en abril, lo había hecho la embajadora estadounidense en la ONU, Susan Rice, en una reunión del Consejo de Seguridad. “No ha habido nada fuera de lo normal, sólo que Obama se ha querido distanciar de su antecesor en política internacional, al volver a defender el papel de la ONU en la resolución de los conflictos internacionales, colocando la legalidad internacional por encima de los intereses de ciertos países”, indicó a DIAGONAL Alí Mojtar, delegado del Frente Polisario en la Comunidad de Madrid. “Nosotros saludamos que Obama no haya mencionado el plan marroquí y que apoye la labor de Christopher Ross como mediador el conflicto”, asegura, cargado de optimismo.

Negociaciones

El actual enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, que fue nombrado el pasado mes de enero en sustitución del denostado Peter van Walsum, muy proclive a las tesis marroquíes, no tiene muy buena prensa en la corte de Mohamed VI. El monarca se negó a recibirle en su último viaje a Marruecos, alegando que se hallaba en Oujda, y tampoco fue acogido por el primer ministro Abbas el Fassi.

En estos momentos, Ross, que ya ha realizado dos giras por Europa y el Magreb y tiene mucho más peso diplomático que su antecesor, dirige en Viena un diálogo preliminar entre el Gobierno marroquí y el Frente Polisario de cara a una quinta ronda de negociación. “El mecanismo puesto en marcha por Ross es el idóneo. Habrá varias reuniones preliminares y no se irá a una quinta ronda de negociación hasta que no se sienten las bases para alcanzar un acuerdo”, sostiene Mojtar.

Las anteriores conversaciones oficiales, celebradas en la localidad de Manhasset, a las afueras de Nueva York, entre 2007 y 2008, terminaron en un rotundo fracaso.

La nueva política internacional estadounidense ha abierto una vía de esperanza en el pueblo saharaui, que desde hace 34 años sobrevive dividido entre un territorio ocupado por Marruecos y los campos de refugiados de la región argelina de Tinduf. El ejecutivo de Obama “ha desenchufado el piloto automático” heredado de los gobiernos anteriores, afirmó el representante del Polisario en la ONU, Ahmed Bujari, que prefiere mostrarse cauto: “Los hechos todavía no nos permiten conocer a ciencia cierta cuál será la postura de EE UU”.

En clave española, Ali Mojtar, que no espera nada de Francia, el gran aliado de la monarquía marroquí, insta al Gobierno de Zapatero a seguir el ejemplo de Obama, a que “rectifique su posición y apoye la legalidad internacional, máxime cuando es responsable de la situación del pueblo saharaui, al que abandonó a su suerte cuando se fue del territorio y dejó inconcluso el proceso de descolonización”.

DIAGONAL