Portada del sitioPrensa y RecursosAgenda
Descargar en formato PDF
Exterminan al pueblo saharaui. Ricardo Sánchez-Serra

Publicado en el diario La Razón, de Lima-Perú, el 06 de abril de 2008

Una nueva ronda de conversaciones sobre el futuro del Sahara Occidental o Sahara Español, culminó en Nueva York, bajo supervisión de las Naciones Unidas, entre el Frente Polisario, legítimo representante del pueblo saharaui y el estado invasor, Marruecos, claro está sin ponerse de acuerdo.

Las negociaciones, luego de cuatro reuniones, se encuentran en un punto muerto, por la obstinación marroquí de apoderarse del territorio y otorgarle una autonomía.

“Marruecos culpable, España responsable”, es el eslogan que resuena en todas partes del mundo, cuando se acuerdan, muy poco por cierto, del sufrimiento del pueblo saharaui, cuyo responsable, además de estos dos países, es la propia Naciones Unidas, por su apatía y falta de autoridad, a tal punto que no hace cumplir sus propias resoluciones que ordenan la libre determinación del pueblo saharaui.

La autodeterminación de los pueblos es un principio del derecho internacional que es fundamental en la convivencia humana y de la paz universal y de acuerdo con la Resolución 1514 (XV) de 1975 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, declara el derecho inalienable del pueblo del Sahara Occidental (Español) a la libre determinación.

Pero, ¿qué sucedió? España abandona el territorio saharaui, que es invadido por Marruecos para cristalizar su sueño del “Gran Marruecos” y Mauritania que lo abandona ulteriormente, no sin antes apoderarse de parte del territorio.

El Sahara Occidental nunca fue territorio marroquí y esto fue establecido por la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que niega todo tipo de derecho histórico de Marruecos sobre el Sahara.

Sin embargo, la potencia invasora, Marruecos, administra el territorio sin ningún mandato de la ONU, incluso no figura como administradora del Sahara en la lista de Territorios no autónomos de la ONU, actuando al margen de la ley. Más aún, está explotando sus grandes yacimientos de fosfato, petróleo, hierro y su riqueza pesquera, con la complicidad de empresas extranjeras.

Mientras, se sigue postergando el referéndum que tanto ansía el pueblo saharaui para lograr su independencia. Por lo pronto, los saharauis autoproclamaron su República Árabe Saharaui Democrática, gobernada por el Frente Polisario y reconocida por cerca de 70 países.

Ellos gobiernan en una pequeña faja desértica, detrás del “muro de la vergüenza”, construido por Marruecos y que tiene más de 2.700 kilómetros de longitud. Los marroquíes sembraron en la zona más de 6 millones de minas antipersonas, prohibidas por convenciones internacionales y tienen 200 mil soldados que tienen divididas a las familias saharauis, mientras colonizan el territorio con miles de marroquíes con el objetivo de que en el futuro voten en el tan ansiado referéndum por la anexión del territorio a Marruecos.

En la zona “liberada” se encuentran 180.000 refugiados saharauis, incluyendo los campamentos de refugiados en Tinduf, que sobreviven gracias a las acciones humanitarias de la ONU, Argelia y entidades benéficas de Europa, en especial, España, Francia e Italia, pero cuya situación se agrava cada día. Además, miles de saharauis continúan emigrando hacia Europa y los países vecinos.

Marruecos debe ser acusado de violar las leyes internacionales y de cometer genocidio.

España, por su parte, debe asumir su responsabilidad de ex potencia colonizadora y no hacerse de la “vista gorda” por la millonaria venta de armas a Marruecos, como el escándalo por cuasi regalarle carros de combate M-60 (A3).

“El gobierno español –señala un manifiesto de profesores españoles de derecho internacional– tiene la obligación jurídica, política y moral de tomar todas las medidas necesarias en orden a garantizar la libre determinación efectiva del pueblo saharaui, y contribuir así a la estabilidad global de la Región”.

“España –prosiguen– debe promover el estricto cumplimiento del Derecho Internacional, manteniendo en el seno del Consejo de Seguridad una posición firme en defensa de la aplicación del Plan de Arreglo aprobado por este mismo órgano en 1990, único aceptado por las partes implicadas e interesadas y que contiene todos los elementos necesarios para una solución justa, viable y equitativa, acorde con el Derecho Internacional. La responsabilidad de España respecto del pueblo saharaui no finalizará hasta que éste haya ejercido su derecho a la libre determinación”.

Y Naciones Unidas debe cumplir su trabajo, es decir, forzar a Marruecos a salir del territorio saharaui, si es necesario mediante una fuerza multinacional y garantizar la libre autodeterminación y terminar con el colonialismo en Africa.

Ricardo Sánchez-Serra
Periodista Profesional Colegiado
Blog:http://rsanchezserra.blogspot.com/