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EN EL 41 ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA LUCHA POR LA INDEPENDENCIA DEL PUEBLO SAHARAUI

Un caluroso día del mes de mayo del año 1973 -Janguet Quesat, en la zona de Echdeiría- Un puñado de hombres armados de viejos fusiles decide atacar una pequeña guarnición española en las fronteras del Sahara Occidental. Es el inicio de su lucha por la independencia nacional, en el marco de la legalidad internacional reconocida por las Naciones Unidas.

Con ocasión de la conmemoración de un nuevo aniversario, CEAS-Sahara, en representación de los millones de españoles y españolas simpatizantes de la causa saharaui y del movimiento cívico solidario en todo el Estado para acompañar a todos y todas los y las saharauis en este largo camino de ansias, frustraciones, dolor y esperanza, quiere felicitar a toda la población saharaui y a su Gobierno. Nuestro reconocimiento a los hombres y mujeres que cada día se afanan en construir su propia dignidad sin renunciar a sus principios, a los militares del Ejército de Liberación Popular y a quienes colaboran en el desminado de las zonas próximas al muro marroquí, a los que viven la dureza de la emigración o sufren encarcelados las consecuencias de su lucha por haber sabido mantener vivo su espíritu resistente y su esfuerzo por buscar lo mejor para todos renunciando, en muchas ocasiones, al propio beneficio, y quiere animarlos a proseguir por el camino que han sabido ir construyendo a lo largo de todos estos años, reafirmando nuestro compromiso de acompañarlos en esta su justa, nuestra justa, lucha.

Y al hacerlo, quiere renovarles su cercanía y reafirmar su solidaridad en todas las etapas que nos queden por vivir en el futuro. Nuestra amistad fraterna se ha ido afirmando y consolidando con el tiempo y ahora, cuando las dificultades de la crisis nos golpean y afectan a nosotros mismos, se hace más fuerte e intensa, pues descubrimos que más allá de las circunstancias concretas de nuestras diferentes reivindicaciones políticas formamos parte de un único combate por la dignidad del género humano y por la defensa de los desfavorecidos de la fortuna, pero ricos en responsabilidad y entrega, en decisión y en capacidad de resistencia. Algo que todos y cada uno de vosotros y vosotras habéis contribuido a enseñarnos y transmitirnos.

En particular, quisiéramos hacer llegar nuestro mensaje a la juventud, la esperanza de futuro que el Sahara Occidental cuida como su mayor tesoro, pues en ella, en su mayor formación y vitalidad, en su madurez y su capacidad de sacrificio está la semilla de la solución de este conflicto y la posible construcción y fortalecimiento de un Sahara libre. Todos estos años se han pasado en el duro trabajo de sembrar estrellas y llega el tiempo de que su luz alumbre las sendas del porvenir y ciegue a los tibios y a los indecisos, en base al ejemplo legado por el sufrimiento de las generaciones precedentes.

Estamos ante el denso muro de la prepotencia y la manipulación detrás del que Marruecos se oculta, con el silencio cómplice y la aceptación implícita de una parte de la comunidad internacional; pero se equivocan quienes piensan que puede construirse ninguna solución política factible sobre la base de la compra de voluntades y el engaño de los principios y en provecho de la conformidad y el cansancio. Si las vías de la negociación se entorpecen o se difuminan, en la búsqueda de una solución legítima y definitiva al proceso de descolonización pendiente, se abrirán otras posibilidades para defender el derecho y restaurar la legalidad arrebatada.

No habrá ni puede haber una paz creíble y duradera en la que no se respete el derecho a la autodeterminación, propiciando una solución basada en un referéndum libre y justo en el que el pueblo saharaui pueda decidir libremente su futuro. Pero, si la apuesta decidida y sincera del Frente Polisario, desde 1990, a favor de la negociación y de una solución pacífica del conflicto se ve truncada, por la intransigencia marroquí y la incapacidad de las NU de imponer una solución justa y democrática al conflicto, el riesgo de que los Saharauis retomen el camino de las armas no será una eventualidad terrible sino, sobre todo, una opción justificada y legal cuya responsabilidad solo corresponde a quienes en nuestro Estado y en los Organismos internacionales tienen la capacidad para tomar decisiones, y no las adoptan.

En Madrid, a 20 de mayo de 2014

¡¡Por la libertad y la independencia del Pueblo Saharaui, evitemos la Guerra!!

En nombre de los hombres y mujeres que integran todas las asociaciones y organizaciones que la constituyen y desde la evidencia de lo conquistado y la confianza en el porvenir

CEAS-Sahara